LA TELE-PIRATERÍA EN VENEZUELA (1981)
Hoy día, bajar una película o
serie de forma gratuita es más fácil que nunca (aunque no menos riesgoso)
gracias a internet. La piratería ha alcanzado unos niveles de desarrollo que,
al menos en América Latina, hacen que las autoridades se les haga imposible
detener a todos aquellos que se dedican a esta actividad (si no pudieron con
los quemadores de DVD´s en los 2000, menos van a poder con los piratas de
internet). Pero la piratería, si bien, plenamente normalizada en la actualidad,
no es algo nuevo. Ya para 1981, era una actividad que preocupaba a las
autoridades y las productoras de cine y TV, por lo general, norteamericanas,
que hacían vida en el territorio nacional, en un tiempo en el que los derechos
de autor se hacían respetar. Así lo consigna un reportaje de El Diario de
Caracas de noviembre de ese año:
¨La fiebre de los Betamax y VHS,
y la correspondiente compra, alquiler o intercambio de los video-tapes, -que
son un símbolo para estar en algo- ha resultado una gigantesca estafa, que se
viene cometiendo desde hace dos años por los comerciantes y clubs de fans, que
reproducen clandestinamente las películas, sin pagar derechos de autor¨
¨El escritorio Raymond Aguiar (…), hizo una
formal acusación contra un grupo de comerciantes y clubs de fans que falsifican
los video-tapes. Los venden y hacen intercambios de los 12 estudios cinematográficos
más importantes. ¨La Metro, Columbia Paramount Picture, Walt Disney Production,
Warner Brothers, Fox, Universal, United Artist, Video Magnetics[i]
y otras, a través de los mencionados abogados, presentaron la acusación ante el
Juzgado Vigésimo Segundo de esta circunscripción judicial, por los delitos de
falsificación de marcas comerciales y derechos de autor. ¨
Por aquellos años, estaba en auge
la tecnología de grabación y reproducción casera de video con los BETAMAX, y
luego, con los VHS. Las cintas podían ser guardadas o almacenadas para luego
ser vendidas o intercambiadas. Los venezolanos que viajaban a Estados Unidos
grababan series y películas de la TV local y los traían al país para
disfrutarlos en casa, pero esto no tardo en volverse una actividad más
compleja, que ocupó, incluso, el uso de equipos para convertir cintas de cine
al formato de video hogareño.
¨ (…) Porque hay en el país 15
sofisticados equipos convertidores de películas, que tienen un valor de 100.000
dolares en EE. UU, y con los cuales se llevan las peliculas de 35 milimetros,
para ser usadas en los VHS y Betamax.¨
Pero los ¨piratas del video´´ local no tenían un ejército de personas
para mandar a donde el tío Sam para que grabaran series y películas. Ellos
disponían de ¨traficantes de video¨ que les conseguían los videos desde allá.
Uno de sus modus operandi era que, desde barcos ubicados en la costa de Estados
Unidos, captaban la señal de TV y grababan cantidad de cintas, que luego
transportaban vía marítima para venderlos en los países del Caribe, incluyendo
a Venezuela.
¨En una ocasión, el servicio de
guardacostas de Estados Unidos capturó una embarcación lujosa, que con una
potente antena filmando cerca de las costas del Este de USA los programas de la
TV y de los canales de Cable-TV, En la misma embarcación había miles de
video-tapes que luego revendían en las islas del Caribe. Finalmente, fue
capturado el yate y enviados a la cárcel sus tripulantes. ¨
¿Cuántas cintas de VHS y Betamax podían caber en una embarcación lujosa
en 1981? Para pensar.
Pero retomando el hilo, hay que decir, que no solo se grababan programas
en inglés, sino que también se grababan programas doblados al español que eran
emitidos en los canales de Puerto Rico, que es un ¨Estado Libre Asociado¨ con
Estados Unidos (algo así como una colonia con algunos privilegios de
autogobierno en la práctica), los que, por razones más que obvias, tenían alguna
ventaja para la emisión de programas estadounidenses doblados al español con
respecto a otros países hispanohablantes del continente, grabando tanto de los
canales locales como los de cable.
¨Los comerciantes la roban de las
emisoras UAPA-TV (Canal 4) y Tele Mundo (Canal 12)[ii],
ambos de San Juan, Puerto Rico. También roban los magníficos programas de
TV-Cable (empresas dedicadas a hacer seriales fílmicos sin propaganda) que se
transmiten (…) por tres canales de TV de Puerto Rico, totalmente en español. Estos
programas de Cable-TV se transmiten de Estados Unidos a Puerto Rico por satélite
y por cable submarino, y al parecer, en las pantallas de los canales de Puerto
Rico, los graban directamente y los traen a Venezuela. ¨
Los venezolanos, o bueno, algunos pocos, los que tenían acceso a estos
aparatos, ya podían disfrutar de los programas más recientes de la TV del norte
por medio de estos traficantes del video, sin embargo, a la vez se estaban
haciendo cómplices de un crimen, debido a la violación a los derechos de autor
que implicaba el tráfico, venta, compra de esas cintas. La ingenuidad inicial de la actividad se
convirtió en un negocio que, muy tempranamente, las autoridades combatieron, y
no sabemos a ciencia cierta si vencieron a los traficantes del video (suponemos
que sí). Lo que, si es cierto, es que la guerra contra la piratería, que en el
primer mundo se sigue librándose, acá ya la perdieron hace rato.
FUENTE:
SUAREZ-NUÑEZ, José. 1981. ¨VENEZUELA
A MERCED DE LOS PIRATAS DEL VIDEO TAPE¨, El Diario de Caracas, pág. 35, 5 de noviembre de 1981.
[i] Se refería a la empresa
Magnetic Video, una distribuidora de video hogareño estadounidense que existió
entre 1968 y 1982.
[ii] El escritor del articulo tuvo par de errores de tipeo durante la redacción
del artículo (suponemos).Se
refería al canal WAPA TV y Tele Mundo no era el canal 12 sino el canal 2 de la
ciudad de San Juan.

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